La lechuga Batavia de Navarra se cultiva en una tierra de gran tradición hortícola, donde las temperaturas moderadas favorecen el desarrollo de hojas frescas, firmes y especialmente crujientes. Se reconoce por sus hojas onduladas, su buen volumen y su color verde intenso. Su sabor es fresco, suave y ligeramente dulce, con un delicado fondo vegetal. Su gran atractivo está en la textura: crujiente, jugosa y firme, especialmente cuando llega recién recogida. Está compuesta principalmente por agua y aporta fibra, folatos, vitamina K, provitamina A y pequeñas cantidades de vitamina C. Se disfruta sobre todo en ensaladas, acompañada simplemente de aceite, vinagre y sal, aunque también funciona muy bien en bocadillos, hamburguesas o wraps. Una buena Batavia aporta frescura y ese punto crujiente capaz de levantar cualquier plato sencillo.